Cuento: la Academia de los Àngeles de Charlie/ El caso de la abuelita

1ª-PARTE = LA ACADEMIA DE  DECHARLIE << EL CASO DE LA ABUELITA>> Todo comenzò un dia cualquiera de un dia de Otoño. La academia de los " ANGELES DE CHARLIE", seguia dando carnets de detectives a sus alumnos. Eugenia, Demian, Perfume, y Maribel volvieròn de su año sabàtico. No habian vuelto a saber nada del comisario Martinez alias "EL HACHA". Nadie habia llamado a su puerta con ningùn nuevo caso. Hasta que un dia se presentò en la academia una dulce y amable anciana. Anita se hacia llamar la venerable y dulce anciana. Anita queria los servicios de los famosos detectives pues la mujer se quejaba de que alguien le robaba dinero. La anciana en su argumentaciòn parecia coherente, pero a ratos dejaba de hablar. Y su mirada se perdia en algùn lugar de su mente. Eran unos segundos luego volvia a repetir su argumentaciòn una y otra vez, algo asi como si fuera un papagallo. Llegado un momento habia que calmarla pues se embalaba y parecia lo que vulgarmente se dice un disco rayado. A primera vista lo màs fàcil era no tomarla en serio. Màs parecia una pobre anciana con problemas de Alzheimer. Pero algo habia en su mirada no se el què, pero parecia tan indefensa. Que el no hacerle caso era como dejar que un ciego sin bastòn cruzara una calzada con el semàforo en rojo. De està forma nos hicimos cargo de su caso como el que lleva la corriente a alguien sin juicio. 2ª-PARTE Anita vivia en un barrio pudiente de Madrid. Tenia una casa grande y llena de recuerdos. A su servicio tenia una señora que cuidaba de ella una especie de ama de llaves. Su hijo un brillante hombre de negocios lo dejò todo preparado para que su madre estuviera bien cuidada. Mientras en la academia de detectives en el despacho de Demian; Eugenia, perfume y Maribel. Tuvieròn la primera reuniòn y todos se pusieròn de acuerdo para trazar las directrices del caso. Izan; Habria, que investigar los datos bancarios. De eso me encargo yo dijo Demian. Elisa, Creo que yo me encargarè de investigar a los vecinos. Perla; Mara y yo investigeramos a la cuidadora. Creo que de momento, es la linea màs lògica a seguir. Pasados algunos meses; Lo ùnico claro es que alguien sisaba dinero a la anciana. Pequeñas cantidades de dinero que salian de su cuenta corriente. Izan;Es todo un poco, raro en el banco, me dicen que ese dinero, que sisan a la venerable anciana. Pertenece a una sociedad, sin ànimo de lucro. Y que en su dia fue permitido y aceptado por la anciana. Cuando quiero investigar, la procedencia no puedo acceder, por que el banco, no puede rebelar ciertos datos. Y segùn el banco el contrato con la sociedad debe tenerlo la anciana. En apariencia, no hay indicio de fraude ni de estafa. Elisa; En la vencidad, todo parece normal los vecinos, son la mayoria, ancianos de buena clase social sin problemas econòmicos. Mara; La cuidadora, no tiene antecedentes penales y tiene buenas referencias. Perla; He investigado incluso a su familia, todos personas respetables. Nada que pueda ser sospechoso. Izan; Creo que de momento, no podemos hacer nada màs. 3ª-PARTE Mientras en algùn rincòn de una habitaciòn se oye el sonido de un telèfono. Ring,ring, ring.... Mara;¡Si digame! ANITA;( la anciana)¡ Hija soy yo! quieren robarme, quieren robarme, quieren robarme. Mara; ¡ Còmo dice Anita!... Bueno, calma Anita voy para tu casa. Al llegar a casa de Anita lo primero que observa Mara. Es que la anciana està sola, asustada y nerviosa. Mara;¡LLamarè a la cuidadora!. Pero la cuidadora no responde, con lo que Mara se queda cuidando a la anciana hasta que por la mañana, aparece la cuidadora. Esta estaba en su dia libre, y siempre deja a la anciana a cargo de su mejor amiga y vecina, la señora Adelita. Dejando su nùmero de telèfono a Adelita, para en caso De que ocurra algùn imprevisto contacte con la cuidadora. Mas tarde en la academia Mara cuenta lo sucedido. Mara; Anita tiene principio de demencia senil, hablè con su mèdico de cabezera. Ella a ratos conecta con la realidad y, en otros momentos se queda en sus recuerdos. Pero ayer hubo un rato que volviò al mundo real y me contò de unos amigos, que dicen ser amigos de su hijo. que visitaron su casa, quieren que firme unos documentos. Pero ella me dice que oye unas voces que le dicen que no debe firmar, hasta que no vuelva su hijo de viaje. Luego vuelve a quedarse con la mirada perdida unos segundos y despuès no recuerda nada. Izan; Està claro que alguien quiere algo de Anita Elisa, Esa sociedad que investigaste, puede que sea la clave. Mara; Pero como saber quien està detràs de esa sociedad Perla; Tendriamos que tener el contrato y ver de que sociedad se trata. Izan; Puse al tanto del caso a Hèctor, nuestro jefe, el tiene contactos en las altas esferas. Que pueden ayudarnos a vislumbrar quien està detràs de todo esto Mara, Daria lo mismo, que supieramos de quien se trata estas sociedades son empresas que estàn dentro de lo legal. Tendriamos que pillarles cometiendo el delito. Y eso es pràcticamente imposible. Perla; Bueno, si uno de nosotros està dentro del juego, vigilando estrechamente a la anciana puede que tengamos una oportunidad. Asi fue como trazaròn una nueva linea de investigaciòn. Perla se hizo pasar por una dulce ancianita viviendo en uno de los pisos vacios del bloque de viviendas,cerca de la anciana. No tardò en hacerse una de sus mejores amigas. 4ª-PÀRTE Pasaron los meses y nada nuevo sucedia llegaba Agosto y la academia cerraba sus puertas. Si no ocurria nada sospechoso tendrian que cerrar el caso y dar carpetazo al caso de la abuelita. En la academia se ultimaban, los ùltimos preparativos para cerrar la academia por vacaciones. Cuando recibieron una visita de ùltima hora. Apareciò un hombre bien vestido con un sombrero de ala ancha que apenas dejaba ver su cara. Se presentò con el nombre de Diego mano derecha del hijo de la señora Anita. Comentò que venia departe del hijo de la anciana diò la mano a todos los detectives. Fue un apretòn firme y fuerte que infundia confianza. Sabia lo de la investigaciòn que tenian abierta, y dijo haber hablado con la anciana. Su hijo vendria dentro de unos dias por su madre y la cuidaria personalmente. El hombre sacò unos papeles y delante de los detectives plasmò una firma. Acto seguido dijo que debian firmar todos los detectives pues se trataba del pago de sus honorarios. Izan antes de firmar leyò el documento viò que todo estaba en orden y firmò. A continuaciòn lo hicieròn los demàs, despuès de esto el hombre despareciò sin decir palabra. Pero dejando los papeles encima de la mesa. Durante el tiempo que durò la conversaciòn no se dieròn cuenta de que habia oscurecido y no habian encendido la luz. Elisa encendiò la luz, y todos a la vez se dirigieron hacia la mesa donde estaban los papeles que habian firmado. Izan, ¡ Como no me he dado cuenta antes! Mara; ¿ Què pasa Izan? Izan; ¡ Vamos ràpido a la casa de Anita! Elisa y Perla; ¿ Pero que pasa?. Izan; Todavia no lo tengo claro vayamos a la casa todo esto tiene que tener una explicaciòn. 5ª- PARTE Lo que sucediò màs tarde quedarà en la memoria de los detectives. Al llegar a casa de Anita la anciana habia fallecido esa noche. Izan llamò a la policia y al SAMUR (servicios sanitarios). Al entrar en el salòn de la casa Mara se diò cuenta de un retrato de grandes dimensiones. y acto seguido exclamò ¡Mirad es Diego! el hombre de està tarde. Y todos los detectives Izan, Elisa, y Perla, volvieròn la cabeza a la vez. En ese momento entrò Adelita la vecina que cuidaba a Anita y gracias a la cual pudieron entrar en la casa. Adelita; ¡ Ayer pusimos el cuadro! entre Anita y yo me dijo que habia soñado con su hijo. Y estè le habia prometido venir por ella tambièn me dijo que vendriàn los de la asociaciòn. Para que firmara unos papeles y que su hijo le dijo que no abriera la puerta a nadie ni firmarà nada, hasta que no volviera de viaje. Adelita; Confienso que no entendi nada hasta que hace unas horas antes de que ustedes vinieran. Vi al grupo de la Asociaciòn en que estaba metida Anita. Estuvieròn llamando a la puerta y me preguntaron si sabia donde andaba. Les contestè que no sabia nada y me dijeròn que venian para que firmara unos papeles y que vendriàn otro dia. Adelita empezò a llorar eran muchos años como vecinas y las dos se llevaban bien y se querian mucho. Ella habia visto nacer al hijo de Anita y ahora despuès de todo no habia podido decirle a su amiga. Que su hijo habia muerto en un accidente de aviòn hace un mes. Pero la confirmaciòn de los restos de su hijo los habia recibido justo ayer. El hombre del retrato era Diego el hijo de Anita los detectives se miraron y interrogaron a la anciana. Elisa;¿ ¡ Oiga quiere tomarnos el pelo!?.. Adelita; ¡Señorita no se juega con los muertos! Mara; ¿¡ De verdad es ese el hijo de Anita!? Adelita; ¡ Si señoritas! como que està muerta mi amiga. Màs tarde se pusieròn en contacto con el albacea testamentario. El documento que aquella noche habian firmado su hijo. Era el testamento legal de la anciana dejando todos sus vienes a la Asociaciòn, contra las victimas de malos tratos. Segùn el Albacea quedaba pendiente para su legalizaciòn. La firma de los testigos pues el hijo antes de partir habia firmado el documento. Y esperaba a su regreso terminar el papeleo. Faltaba un documento anexo al testamento, en el que deberia figurar la firma de la anciana y los testigos. Que fue el que firmaron los detectives, de todo esto habia pasado unos dias los detectives escuchaban al albacea sin dejar. De mirar el documento anexo que todos habian firmado. Y todos vieron como la firma plasmada por Diego en el documento. Empezaba a desaparecer cuando la luz del sol iluminaba el papel. En su lugar otra firma salia a la luz la de su madre. Ante los ojos de los detectives el documento se transformaba la tinta y relieves del documento parecia que cambiaba por momentos. El Albacea a unos metro de los detectives en su mesa observaba la escena. La palidez de los rostros de los detectives daba miedo. Albacea;¡ No se preocupen ustedes! todo està en regla. Yo no redactè el documento pero el hijo de Anita, Diego, hablò conmigo anoche y dijo que todo estaba en regla. Ese dia los detectives,Izan, Elisa Perla y Mara salieron blancos como la pared, del despacho del Albacea. Todos se miraron y prometieron no volver hablar del tema. Era un caluroso mes de agosto, se cerraba la Academia de detectives por vacaciones. Izan, Elisa , Perla y Mara tenian todo el mes de Agosto para disfrutar del verano y todos prometieron que Ningùn fantasma les amargaria sus bonitas vacaciones. FIN

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