Aquel beso  en la mejilla me recordaba una vez, y otra aquel pasado, aquellos dias, aquellos recuerdos de invierno,  de hojas caducas en Otoño. Paseando todas las tardes por aquel camino a la vera de aquel rio. De frondosos àrboles, de vegetaciòn espesa en invierno    florido paisaje en primavera, y màs bien àrido en  verano. Despuès mi mente viajaba  donde aquella niebla en aquel martes. Todo pasaba ràpido de un lugar a otro de mi mente, todo estaba predestinado. De nada servia la postergaciòn  de lo inevitable, un dia como aquel. Tube la suerte de amarlo, y un dia tal como hoy de perderlo. Todo esto de nuevo pasò y volvi al presente, solo por un instante. Alli estaban todos los familiares amigos , que llevaba tiempo sin ver. Todos guardando su ultimo dia, el final de su vida, su ùltima morada. Despuès fue solo un segundo, y le vi apoyado como siempre con ese gesto tan suyo apoyado en el marmol de su làpida. Me miro y me sonrio y al mismo tiempo un suspiro llevado por el viento me llego entre susurros " Siempre estarè contigo lo nuestro serà siempre Eterno"... Luego una inmensa niebla se adueño del momento, a  espaldas de todos y una vez que todos se marcharon. Algo gravado a sangre y  fuego sobresalia de aquella làpida. Còmo las luces intermitentes de una libèlula, haciedo guiños de ojos. Aquel epitafio que el quiso que se gravara, brillaba entre la espesa neblina. << EPITAFIO>> TAL COMO HOY TE QUISE. TAL COMO AYER TE AME. SIEMPRE ESTARÈ CONTIGO. ENTRE NIEBLAS, Y CLAROS.  TE AMARE

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