LA SARTEN Y LA ESPÀTULA ENCANTADA








                                                                         



  1. La sarten y la espàtula Encantada:
      El destino es algunas veces caprichoso otras jugetòn.
     Nunca puede uno imaginar  que sucesos marcarán nuestras vidas.
    Las prisas inundan la vida de cualquier ciudadano corriente.
     Por eso Raimundo  nunca tenia tiempo de organizarse.
    Todo empezó aquel día que se le olvido ir a comprar.
  2.  Era fiesta y no tenia nada que comer se puso
  3.  frente al fogòn mirò una y otra vez la 
  4. despensa, el frigorìfico, y pensò..
  5.  ¿ Què almuerzo yo hoy ?
  6. Salió a la calle dispuesto a superar el reto del hambre
  7. esperando encontrar algún local o tienda abierta.
    No hubo manera, todo cerrado, así que vagó con las manos en los bolsillos y rugièndole las tripas calle abajo, calle arriba.
    Hasta que estalló y exclamo...
    ¡¡ Mi alma por un potaje !!.
    Dicho esto una ráfaga de aire le envolvió en una especie
    de tornado repentino y cuando este cesó se encontró
    que en una mano tenia una salten y en la otra una espátula.
    --¡¡Pardiez pensó!!... 
  8. ¿¡¡Què hago yo con una salten y una espátula!!?
  9.  Estaba tan hambriento que ni se cuestionó aquel suceso o prodigio.
    Ya  había anochecido y viendo que el hambre no cesaba.
    Se fue a su casa apesadumbrado y con aquellos utensilios culinarios.
    Una vez en la cocina puso de forma instintiva la sartén en el fuego
    y por arte de magia sin encender el fogòn la sartén comenzó
    a crepitar como cuando salpica agua en el aceite caliente.
    No pudo por menos que decir en voz alta...
    --¡¡ Qué no daría yo... !!
  10. Por un entrecot de ternera bien asada con patatitas y su salsa...
    Y ante sus ojos se hizo el milagro y  apareció un enorme filete
     que sin pensarlo se comió antes  que se este desvaneciera.

    Se metió la mano en los bolsillos era un gesto muy común en él.
    Y halló una nota que decía...
    Dejo mi sartén  y espátula mágica.
    " Al nuevo talento culinario".
    Advirtiéndole  que aquello era algo pasajero
    que duraría lo que perdurara el  brillo raso de la luna de Orión
    que solía ser tres  días con sus tres noches  de efluvio lunar.
    Sortilegio estelar que entrelazaba  mundos y alteraba el destino.
    De no leer aquella nota que  se volatizó dejando un polvillo plateado y brillante.
     Nunca se hubiera fijado en aquel  ventanal que inundaba de luz aquella cocina encantada.
     
    Encantada por unos días donde podría degustar
    cualquier cosa que pensara.
    Y así fue como Raimundo pudo comer  todo
    lo que  deseaba:
    Patatas fritas con huevo y farinato, conejo al ajillo, cochifrito.
    Lo que no se daba cuenta Raimundo era que cuando más deseaba la comida.
    Esta lo transformaba tornándole traslúcido a veces,
    y otras sólido,  de forma intermitente cual semáforo en hora punta.

    Pasaron los tres días con sus tres noches y  Raimundo se tornó transparente de forma fija.
    Cuando se  volvió a materializar se encontró en
    un inmenso hogar.
    lleno de viandas muchos pucheros y utensilios de cocina.

    Un gordo cocinero le saludo...
  11. ¡¡Què tal Raimundo!!
    Raimundo llevaba la sartén y la espátula encantada.
    ¡¡Hola... dijo!!
  12.  ¿ Qué hago yo aquí ... Preguntò?
    Bien... parece que has sido elegido el nuevo chef del reino  Estelar.
    --¿¡¡Yo..!!? 
  13. -Si, fuiste elegido por el  genio culinario anterior;
    Raimundo  se sintió  diferente había sido elegido por el gran chef de aquel Universo.
    Tenia su sartén y espátulas mágicas
    y mucha, mucha hambre, como aquel día que se quedó sin comida.
    Pero en aquel lugar la comida estaba por todas partes.

    Así que Raimundo empezó a pensar que deseaba comer.
    Y puso la sartén encima del fogón y ante sus ojos un solomillo de ternera
     comenzó a dorarse y con su espátula mágica le daba vueltas por un lado
    y luego por el otro y  en aquella enorme cocina miles de solomillos
    se hacían a la vez con miles de futuros aprendices y pinches a su cargo.
  14. Una inmensa paz llenò de alegria a Rimundo èl era nuevo cocinero de aquel mundo màgico
  15. El mundo de los sabores  del arte de saber combinar dulce y amargo picante y salado...

  16.  FIN
  17.    

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